Cómo estructurar una actividad de consultoría rentable cuando empiezas solo (método paso a paso)
Arrancar una actividad de consultoría en solitario suena muy bien sobre el papel. Libertad, horarios flexibles, elegir clientes… y ya. En la práctica, es otra historia. Estás solo frente al portátil, un martes cualquiera, con un café ya frío, preguntándote : “vale, ¿por dónde empiezo de verdad ?”. Si te reconoces un poco là-dedans, tranquilo, es normal. Structurer une activité de conseil rentable quand on part seul, ça ne s’improvise pas. Y menos si quieres ganar bien tu vida sans t’épuiser.
Franchement, avant même de parler de facturation ou de clients, hay que entender une chose : la consultoría no es vender horas, es vender decisiones. Y eso cambia todo. D’ailleurs, en su momento, leyendo recursos muy prácticos como https://pedagoblog.fr, me di cuenta de cuánto tiempo perdemos complicándolo todo, cuando la base es bastante simple si la ordenas bien.
Paso 1: definir un problema claro (no “lo que sabes hacer”)
Error clásico, y lo he visto mil veces. “Soy consultor en estrategia”, “hago transformación digital”, “ayudo a las empresas a mejorar”. Ok… ¿y ? ¿Qué problema concreto resuelves, un lunes por la mañana, a una persona concreta ?
Perso, lo que funciona es bajar al barro. Muy abajo. Por ejemplo : “Ayudo a pymes industriales a reducir costes operativos en 90 días sin despedir gente.”
Ahí ya se entiende algo. Se visualiza. Se siente casi la urgencia.
Pregúntate esto, de verdad : ¿Qué dolor le quita mi trabajo a alguien, y cuánto le duele ahora mismo ?
Si no sabes responder en una frase simple, es que todavía no está claro. Y sin eso, imposible de vendre correctement.
Paso 2: elegir un solo tipo de cliente (sí, solo uno)
Esto cuesta. Mucho. Porque cuando empiezas solo, tienes miedo de cerrar puertas. “Y si mañana me llama otro perfil…”. Spoiler : no te llamará si tu mensaje es flou.
Elegir un único tipo de cliente, ce n’est pas se limiter. Es todo lo contrario. Te hace visible. Compréhensible. Recomendable.
Un exemple concret :
No es lo mismo “consultor freelance” que “consultor para despachos de arquitectura de menos de 20 personas en Madrid”. El segundo suena casi aburrido… pero factura. El primero, souvent, galère.
¿Te da vértigo cerrar el foco ? Normal. Pero c’est le jeu.
Paso 3: diseñar una oferta simple, casi aburrida
Aquí viene otra sorpresa. Las ofertas complejas, con 15 opciones, packs, bonus, llamadas ilimitadas… cansan. Al cliente y a ti.
Una actividad rentable en solitario necesita : una oferta clara + un resultado claro + un precio claro.
Por ejemplo :
“Diagnóstico + plan de acción en 30 días”
Precio fijo. Duración fija. Livrables claros.
¿Es sexy ? No mucho. ¿Funciona ? Muchísimo. Sobre todo cuando empiezas y necesitas flujo, no creatividad permanente.
Paso 4: fijar precios pensando en tu energía, no solo en el mercado
On va se dire la vérité. Mirar solo “los precios del mercado” es una trampa. Porque no tienes su estructura, ni su equipo, ni su espalda financiera.
Calcula esto, concrètement :
¿Cuántos días al mes puedes realmente vender ? No trabajar, vender. Entre prospección, administración, descanso (sí, descanso), muchas veces quedan 10-12 días facturables.
Ahora haz el cálculo à l’envers.
¿Con cuánto quieres vivir correctement ?
Divide. El número que sale suele sorprender. A mí, la primera vez, me dejó un poco blanco.
Si un precio te da miedo decirlo en voz alta, quizá sea el correcto. O quizá no estés listo aún. Hay que ajuster, tester, corriger.
Paso 5: organizar tu semana como si ya fueras rentable
Gran piège del freelance solo : trabajar “cuando hay algo que hacer”. Resultado : caos mental y ingresos irregulares.
Lo que ayuda mucho, y c’est très concret :
– Días fijos para prospección (aunque no apetezca).
– Días fijos para delivery client.
– Un créneau semanal solo para pensar, ajustar, améliorer.
Aunque estés en tu salón, en pijama, organiza tu tiempo comme une vraie boîte. Tu cabeza lo agradece. Tus ingresos aussi.
Paso 6: aceptar que al principio no todo encaja (y está bien)
Pequeña vérité pour finir. Tu primera versión no será la buena. Ni la segunda. Peut-être la troisième.
Habrá clientes pénibles, ofertas mal vendidas, semanas flojas. Ça fait partie du jeu. Lo importante es medir, ajustar y no mentirte. Si algo no vende, no es el mercado : es el message, la cible o l’offre.
Y ahora, dis-moi :
¿Quieres una actividad de consultoría “libre” o una actividad de consultoría rentable ? Las dos cosas no se construyen igual. Elegirlo desde el inicio cambia todo.

